miércoles, 11 de agosto de 2010

Quema de gas refinería Venezuela

Me llega este video como referencia del desperdicio de gas. Para las industria petrolera es más retable la quema de gas en el proceso de refinación y separación del petróleo. El autor del video no señala la zona, ni dice si se encuentra cerca de algún centro poblado campesino o indigena. Ni tampoco hace referencia si en la zona donde tomo el video existen piscinas tóxicas.


http://www.youtube.com/watch?v=pkawjwfm0Cc&feature=related

Golfo de México, un mar de contaminación


Limpieza de una playa en el Golfo de México afectada por el 
derrame
El crudo llegó a algunas zonas en las costas del Golfo de México, pero la mayor parte permanece bajo el agua.
Toda la atención parece estar puesta en los intentos de la petrolera británica BP de solucionar definitivamente el mayor derrame de crudo de la historia. Sin embargo, hay otra realidad que ha pasado inadvertida: la contaminación no es nueva en el Golfo de México.
Los expertos afirman que esta zona sufre desde hace más de 50 años los efectos nocivos de la explotación agrícola, gasífera y petrolera.
"Por aquí pasan miles de tuberías de gas y crudo, y los canales de exploración y navegación que se han dragado han cambiado completamente la hidrología de la costa y los pantanos", le dijo a BBC Mundo Aaraon Viles, director de la ONG Gulf Restoration Network.
Por aquí pasan miles de tuberías y los canales de exploración y navegación que se han dragado, han cambiado la hidrología de la costa y los pantanos
Aaron Viles, Gulf Restoration Network
"Las marismas dependen de un régimen de salinidad y cuando haces canales, el agua salada del mar se mezcla con el agua dulce. Las montañas de lodo que quedan al costado de los canales forman una suerte de barrera, y si la fuerza del mar empuja al agua salada al otro lado de la valla, ésta ya no puede drenar naturalmente", explicó Viles.
Por otra parte, la extracción de estos recursos naturales crea un vacío bajo la superficie, una "falla" que atraviesa todo el pantanal y que eventualmente provoca su colapso.
La destrucción del paisaje costero afecta indefectiblemente a las plantas y animales que viven en este ecosistema, que no sólo es uno de los más ricos del hemisferio, sino también la ruta migratoria de millones de aves marinas y el asiento de la industria pesquera y camaronera más importante del sur de EE.UU.

Zonas muertas

Pelícanos
Pelícanos manchados de petróleo, una imagen emblemática del accidente de BP.
Otro de los grandes problemas que afecta al Golfo desde hace años son los desechos que trae consigo el río Mississippi, el sistema fluvial más extenso de Estados Unidos que se origina en el Lago Itasca, en Minnesota y desemboca en las aguas del Golfo.
El río lleva al mar los residuos de los sistemas de desagüe y una gran cantidad de fertilizantes y herbicidas utilizados en las cosechas que contienen nitrógeno y fósforo. Se calcula que cerca de 1,5 millones de toneladas de nitrógeno va parar al océano al año.
Estas sustancias estimulan el crecimiento desproporcionado de las algas. A medida que éstas se mueren y se descomponen absorben el oxígeno disuelto en las columnas de agua.
"El problema de estas zonas de bajo contenido de oxígeno es que allí no pueden sobrevivir los peces, los camarones ni los cangrejos", le explicó a BBC Mundo Nancy Rabalais, investigadora del Consorcio de Universidades Marinas de Louisiana y experta en este fenómeno conocido como hypoxia.
"Las zonas muertas son ahora mucho más grandes", añadió Rabalais.
Según datos recopilados entre 2004 y 2008, esta región sin vida que se forma durante el verano en el Golfo tiene una superficie aproximada de 17.000 km2.
El problema de estas zonas que carecen de oxígeno es que allí no pueden sobrevivir los peces, los camarones o los cangrejos
Nancy Rabalais, Consorcio de Universidades Marinas de Louisiana
Es la zona muerta más grande de EE.UU. y la segunda mas grande del mundo después de la del Mar Báltico.
Estos espacios sin vida, le explicó a BBC Mundo, Felicia Coleman, directora del Laboratorio Costero y Marino del Estado de Florida, pueden ser empujados por la fuerza de las corrientes marinas y trasladarse a otras zonas del golfo.
Y si bien el problema puede revertirse reduciendo la cantidad de nitrógeno y fósforo que depositan las aguas, en la práctica no resulta sencillo.
"El Mississippi drena agua a través de 33 estados", le dijo a BBC Mundo Aaron Viles, "y si primero tienes que limpiar el río, para limpiar el Golfo, hace falta que estos 33 estados trabajen de manera conjunta".

¿Esperanzas? Pocas

Hay quienes hablan también de la sobrepesca y sus efectos obvios sobre la biodiversidad del ecosistema marino y el periódico estadounidense The New York Times señala incluso que el lecho del Golfo está repleto de bombas, armas químicas y restos de artillería lanzados a las aguas a mediados del siglo pasado.
Mancha de crudo en el Golfo de México
Se calcula que se derramaron cerca de cinco millones de barriles como consecuencia del accidente.
Quizá por todo este conjunto de razones muchos científicos consideran el accidente de BP como un gran desastre que llega al final de una extensa lista de desastres, aunque estos sean menos evidentes o menos publicitados.
"El crudo derramado por BP es el signo de exclamación al final de una oración muy larga que habla sobre cómo la industria petrolera arruinó a Lousiana y al Golfo de México", dijo Viles.
"Esperemos que sirva para generar una mayor conciencia medioambiental, pero todavía hay mucho por hacer", agregó.
A Felicia Coleman también le cuesta ser optimista. Si bien el derrame puede ayudar a hacer más visibles los problemas de una zona que quizá por ser de las más pobres de EE.UU. no ha recibido mucha atención, "como la mayor parte del crudo está bajo el agua y no podemos ver su todo su impacto, es más fácil olvidarse del problema".
Y una vez fuera de nuestro campo visual, es muy posible que el impacto en la memoria comience, paulatinamente, a desvanecerse.

¿Cuánta agua gastamos? Cuidemos Venezuela reduciendo nuestra huella


07-08-10 Por Evelyn Pallotta
La sostenibilidad del recurso hídrico debería ser eje transversal en las políticas ambientales, agrícolas, energéticas, industriales/comerciales, de asuntos exteriores y de cooperación internacional. Las políticas internacionales deberían contener tratados o convenios de disminución mundial del uso y contaminación del agua en los procesos de producción, tener mayor acogida en los mercados los productos que cumplan con los requisitos de calidad y que además hayan consumido menos agua en su elaboración. La cooperación y ayuda internacional debería focalizarse en aquellos lugares del mundo donde hay zonas de escasez de agua y aumento de la contaminación.
Todo comienza porque el cuerpo humano está constituido por un 65 a 70% de agua. La disponibilidad de agua dulce en el mundo es del 1% del total de las aguas y de ese 1% hay que potabilizar, distribuir y darle tratamiento a la cantidad que los humanos necesitamos consumir para vivir sin enfermarnos. A esto le sumamos que ya en 2010 nos aproximamos a ser 6.866 millones de pasajeros montados la Tierra, y que en 1949 habían 5 mil grandes presas hidráulicas en el planeta, que a finales del siglo 20 alcanzaron a ser unas 45 mil con sus consecuentes desplazamientos de grupos humanos, casi siempre indígenas, aunado a la destrucción de ecosistemas en una clara competencia entre la obtención de energía y la disponibilidad del recurso aguas abajo.
La huella hídrica es un concepto que surge mundialmente con la intención de contabilizar el volumen de agua dulce necesario para producir los bienes y servicios que consume una persona en el período de un año e inspirado en los conceptos de huella ecológica y huella de carbono. Este concepto tan sencillo, pero de una gran profundidad, ha servido y sirve de herramienta de enseñanza masiva, de fácil visualización y comprensión para todos, cuando se habla del agua, el más esencial de los recursos del planeta, y cuando se habla de la responsabilidad que tenemos todos ante su uso, siendo que ésta es un bien común, insustituible para cualquier forma de vida que exista y que cada vez escasea más en ciertas partes del mundo.
Arjen Hoekstra, creador del concepto (2002), establece que la huella hídrica se refiere a los volúmenes de consumo del agua y la contaminación que hay detrás del consumo de agua de cada uno de nosotros, y extiende posteriormente el concepto a escala país. Implantó el campo interdisciplinario de la huella hídrica y el análisis virtual del intercambio del agua, un área de investigación que aborda la relación entre la gestión del agua, el consumo y el comercio/industria. Habla de la huella de agua del consumo nacional y lo refiere al consumo de agua total que se usa para producir bienes y servicios consumidos por los habitantes de una nación, y debido a que no todos los bienes y servicios consumidos en una nación se producen en ella misma, la huella de agua del consumo nacional la separa en dos partes, uso de las fuentes de agua nacionales y uso de las fuentes de agua transfronterizas.
Hoy día en los países del mundo se tiende a pensar en planes nacionales que consideran opciones de reducción de la demanda de agua además de las opciones tradicionales de suministro de agua, pero pocos países tienden a incorporar la variable sostenibilidad del consumo del recurso y muchos menos incorporan la variable huella hídrica -consumo de agua y contaminación detrás del consumo- cuando por ejemplo se importan productos de alto requerimiento de agua. Lo que sí pudiéramos apostar fuertes a lochas es que cuando se exportan productos con alta huella hídrica no se tiende a pensar en que, en el fondo, el país exportador, está abonando la escasez del recurso agua dentro de sus fronteras y está favoreciendo el ahorro del recurso en el país que está importando.
La sostenibilidad del recurso hídrico debería ser eje transversal en las políticas ambientales, agrícolas, energéticas, industriales/comerciales, de asuntos exteriores y de cooperación internacional. Las políticas internacionales deberían contener tratados o convenios de disminución mundial del uso y contaminación del agua en los procesos de producción, tener mayor acogida en los mercados los productos que cumplan con los requisitos de calidad y que además hayan consumido menos agua en su elaboración. La cooperación y ayuda internacional debería focalizarse en aquellos lugares del mundo donde hay zonas de escasez de agua y aumento de la contaminación.
La verdad es que la huella hídrica de los países tiende a variar de acuerdo a sus patrones de consumo, sus condiciones climáticas y las prácticas de uso de agua del lugar donde se producen los bienes de consumo, pero también es verdad que en la medida en que usemos sosteniblemente el agua accesible en cada país, contaminando menos, y hagamos lo mismo con menos cantidad de agua, en esa medida estaremos manejando el agua como “el” recurso estratégico y considerándola como el más esencial de los recursos del planeta.
¿Por qué pensar en un indicador o herramienta de fácil comprensión para los ciudadanos equivalente a la huella hídrica?
Es sabido por todos la escasez creciente del recurso agua en el mundo, bien debido a la contaminación de cuerpos de agua, a la falta de tratamiento de las aguas servidas, a las deforestaciones crecientes de áreas boscosas o cuencas de ríos, o sencillamente a la falta de la aplicación de políticas públicas dirigidas a la gestión integral del recurso. También es sabido por todos la limitación cada vez más creciente de contar con un suministro continuo de agua a lo largo de todo el año, peor aún, la inaccesibilidad del agua en zonas del mundo donde la disponibilidad es cada vez más precaria, la población va en incremento y aumenta el peligro de extinción de diversas especies por contaminación de cuerpos de agua. Pues bien, herramientas como la huella hídrica informan y a su vez crean un nexo directo entre el problema existente y cómo y con cuánto cada uno de nosotros, como individuo o como país, puede contribuir a no agravar o a mitigar el problema desde nuestras duchas, desde nuestras mesas, desde nuestros hábitos de consumo, desde nuestras comunidades, desde nuestras firmas de tratados internacionales o desde los mercados de bienes y servicios de los que participamos.
Lo que podemos hacer
Como consumidores educados y responsables del recurso agua podemos aplicar muchas conductas que reducen directamente la huella hídrica, y ellas van desde instalar pocetas ahorradoras de agua, o sencillamente introducir una botella plástica llena con agua en el tanque de la poceta; instalar sistemas de duchas ahorradoras de agua, hasta cerrar la llave de la ducha mientras nos enjabonamos; instalar sistemas de atomizadores que inyectan aire al agua de los grifos de los lavamanos o simplemente cerrar la llave del grifo mientras nos cepillamos los dientes; no usar la poceta como pipote de basura, divulgar y enseñar estas prácticas a otros, y sobre todo no verter líquidos contaminantes tales como medicinas, aceites o pinturas a través de los sumideros o albañales.
En cifras
Revisemos cuánta agua consume, cuál es la huela hídrica de varios casos:
Refinar 1 barril de petróleo crudo - Se requieren 7.000 litros de agua
Fabricar un carro de una tonelada - Se requieren de 400.000 litros de agua entre la producción de los materiales que lo componen y su construcción.
Fabricar una hoja de papel - Se requieren 10 litros de agua para papel tipo 80grs/m2
Cultivar un Kg. de papas - Se requieren 900 litros de agua
Cultivar un Kg. de arroz - Se requieren 3.400 litros de agua
Producir un Kg. de carne roja - Se requieren 15.500 litros de agua
Producir un Kg. de carne de pollo - Se requieren 3.900 litros de agua
Siempre tendremos, como consumidores educados y responsables, la libertad de escoger, comprar y consumir el producto que consideremos con la producción más transparente, respetuosa con el medio ambiente y con la huella hídrica más baja, más allá de cubrir una necesidad. Como ciudadanos educados tendremos la claridad en libertad para escoger a los representantes que nos ofrezcan leyes, políticas y programas que consideren como eje transversal el uso sostenible del recurso agua o exigir que se incorpore el mismo a las opciones presentadas.
Siempre serán pocas las líneas que se escriban sobre el agua, el más esencial de los recursos del planeta y elemento componente mayoritario del ser humano. www.ecoportal.net
Evelyn Pallotta - Bióloga ecóloga. Analista ambiental. Actualmente se desempeña como Directora General de Ecología y Ambiente del Edo. Miranda - Venezuela

martes, 27 de julio de 2010

Lago de Maracaibo


Tragedia en el Lago de Maracaibo, las fugas de petróleo siguen contaminando el reservorio

Foto: Caribe Focus/ Archivo
Negras manchas de crudo avanzan desde el centro del lago de Maracaibo, en el noroeste de Venezuela, hacia playas, humedales, manglares, muelles y costas. Impregnan redes de pescadores y toneladas de desechos arrojados al agua, liquidan la fauna y ahuyentan a vecinos y turistas.
“Mis hijos tendían las redes y al amanecer recogían lisas o corvinas para vender a restaurancitos en Puerto Caballo. Dejaron de hacerlo hace meses, porque lo que conseguían eran redes ennegrecidas y dañadas“, dijo a IPS Adelso Silva, viejo pescador del poblado Santa Cruz de Mara, vecino a Maracaibo, capital del estado de Zulia.
Siempre hubo fugas de petróleo o gas desde esa gigantesca red de tuberías, según concuerdan fuentes de la industria.
En el noroeste de Venezuela, las costas y el lecho del lago de Maracaibo, el más grande de América del Sur, con 12 mil 800 kilómetros cuadrados de superficie y 245 mil millones de metros cúbicos de agua, han sido objeto de una intensa explotación petrolera desde la segunda década del siglo XX.
Según Ricardo Coronado y Ramiro Ramírez, directores del grupo estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), en el lago hay seis mil pozos activos, que producen 700 mil barriles de 159 litros de crudo al día y están conectados por unos 45 mil kilómetros de tuberías, un gigantesco y sumergido “spaghetti” metálico. También hay unos cuatro mil pozos inactivos.
Siempre hubo fugas de petróleo o gas desde esa gigantesca red de tuberías, según concuerdan fuentes de la industria, ambientalistas y habitantes de la región, pero desde mayo aumentaron las manchas y la afectación de los usuarios del lago.
“Cada vez se hace más difícil sacar un pescado que no esté manchado. Hace 15 años recogía hasta 90 kilogramos de pescado en un día: ahora, si acaso, 10&Prime, sostuvo Javier Araujo, un pescador de Cabimas, la principal ciudad de la costa oriental del lago y quien dedica las tardes a limpiar con gasolina las redes que se ennegrecen con el crudo.
“Unos 13 mil pescadores son los más perjudicados por este desastre presente en ocho por ciento de la superficie del lago, pero se afecta toda nuestra relación de vida con ese cuerpo de aguas e incluso merma la producción petrolera”, dijo a IPS Eliseo Fermín, presidente del Consejo Legislativo del Estado Zulia.

117 fugas semanales

Rafael Ramírez, ministro de Energía y Petróleo y presidente de Pdvsa, negó tal desastre: “Es un problema crónico. No hay derrame, son fugas, y las fugas que tenemos en el lago no sobrepasan los ocho barriles diarios.
Lo excepcional es que esta situación, que ha sido permanente, ahora la sacan a la palestra”.
Lo excepcional es que esta situación, que ha sido permanente, ahora la sacan a la palestra”.
En los últimos meses, “hemos reparado un promedio de 117 fugas semanales” bajo la superficie del lago y unos tres mil pescadores han sido contratados por PDVSA para ayudar en labores de recolección y limpieza, reconoció el funcionario.
“Recogen chatarra y basura, pero también bastante crudo. Algunos días he visto que el petróleo que traen es tanto que cargan unos camiones y lo llevan a los depósitos de PDVSA”, sostuvo el pescador Silva.
Es un trabajo duro, al día pagan 100 bolívares (23 dólares al cambio oficial), pero sin otras bonificaciones, y PDVSA prefiere a pescadores, lancheros o vecinos que sean del (gobernante) PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela)”, afirmó.
Fermín observó que los pescadores “no tienen la pericia, la experiencia ni los equipos adecuados para recoger petróleo derramado y limpiar manglares y humedales que son criaderos de peces, camarones o cangrejos”.
Pero, a las orillas del lago de Maracaibo aún llegan los residuos de crudo que se derraman.
Durante un recorrido, que hizo La Verdad, por las orillas del lago en El Bajo, municipio San Francisco, y en Playa Macuto, en Maracaibo, se constató que las fugas de petróleo sigue contaminando el reservorio. En ambos lugares se observaron manchas negras de crudo.

El problema: mantenimiento

“El daño y sus causas persisten si se derrama un barril o se derraman 100. Y el problema tiene una palabra clave: mantenimiento”, dijo a IPS el ingeniero Diego González, quien trabajó 38 años en la industria y es docente de postgrados en hidrocarburos en varias universidades de Caracas.
“Siempre hubo fugas o derrames en el lago, como un problema asociado a la producción, pero las compañías operadoras se movilizaban inmediatamente para reparar esas fallas. Eso ha dejado de ocurrir”, aseguró.
“Reconocer 117 reparaciones semanales da idea de la cantidad de fugas admitidas por Ramírez sólo 22 días después de nuestras denuncias…”
Según el académico, “en el pasado, PDVSA y otras operadoras reconocían las faltas y pagaban indemnización a los pescadores. Ahora han dejado de pagar”.
“Reconocer 117 reparaciones semanales da idea de la cantidad de fugas admitidas por Ramírez sólo 22 días después de nuestras denuncias. Lo que hay es improvisación y descuido para atender tuberías con 50 años o más de envejecimiento”, dijo a IPS Gustavo Carrasquel, de la organización ecologista zuliana Azul Ambientalistas.
Para Fermín, “el problema está íntimamente asociado a la expropiación, confiscación más bien, de docenas de empresas contratistas (ordenada por el presidente Hugo Chávez hace un año y medio) que eran las que hacían mantenimiento y reparaciones a las instalaciones en el lago, y que a órdenes de PDVSA han dejado de funcionar”.
“Hace pocos años cada día zarpaban a vigilar las instalaciones 135 lanchas. Ahora son sólo entre 15 y 17. Desde 2003, cuando los empleados petroleros fracasaron con una huelga para presionar por la renuncia de Chávez, se han prohibido los sobrevuelos en el lago, los helicópteros no pueden vigilar”, aseveró Fermín.
PDVSA “no hace el mantenimiento que antes hacían las (empresas) contratistas, y un problema ordinario en la industria da paso a una situación extraordinaria de polución, caída de la producción y pérdida de fuente de ingreso para miles de personas”, coincidió el ingeniero González.

Otras causas de la contaminación

A las fugas de petróleo se suman las de gas, y el tosco cierre de esos escapes se traduce en pérdida de presión sobre los pozos, que así se extinguen más rápido, merma la producción y bajan los ingresos actuales y potenciales del país”, destacó Elíseo Fermín, presidente del Consejo Legislativo del Estado Zulia..
“La contaminación petrolera es apenas una de las plagas sobre el lago”.
Para Gustavo Carrasquel, de la organización ecologista zuliana Azul Ambientalistas, “la contaminación petrolera es apenas una de las plagas sobre el lago”.
“Otras son el dragado del canal de navegación que lo conecta con el Golfo de Venezuela y el mar Caribe, con la consiguiente salinización, los fosfatos provenientes de fertilizantes e insecticidas que usa la explotación agropecuaria al sur, y las aguas residuales que llegan desde las ciudades en la costa oriental”, puntualizó.
“Lo primero que debería hacer el Estado es no impedir que actuemos organizaciones no gubernamentales. Luego, reconocer el problema, elaborar con muchas consultas un plan para su manejo y deslindar y definir bien si queremos sacrificar el lago por la producción de combustibles fósiles o viceversa”, sentenció Carrasquel.

domingo, 25 de julio de 2010

China combate con precariedad el peor vertido de petróleo de su historia

24/07/2010 | EFE
El Gobierno chino guarda silencio desde hace días sobre la evolución de la marea negra y, de hecho, no ha llegado a confirmar oficialmente si el vertido es mayor o menor de las 1.500 toneladas estimadas en un primer momento por la televisión estatal CCTV.
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China combate con precariedad el peor vertido de petróleo de su 
historia
Fotografía facilitada por Greenpeace que muestra las rudimentarias tareas de limpieza del vertido de crudo, en Dalian (China). EFE

La precariedad de los medios materiales utilizados y la falta de recursos ralentiza la recogida de las 1.500 toneladas de petróleo vertidas el pasado fin de semana en las costas de Dalian, al noreste de China, en el peor incidente de estas características registrado en el país asiático.
La tripulación de algunos barcos pesqueros en la zona ha llegado a recoger el crudo usando palillos chinos e incluso con sus propias manos, publicaba hoy el periódico oficial 'China Daily', mientras organizaciones no gubernamentales reclaman más y mejores medidas para combatir la contaminación.
El Gobierno chino guarda silencio desde hace días sobre la evolución de la marea negra y, de hecho, no ha llegado a confirmar oficialmente si el vertido es mayor o menor de las 1.500 toneladas estimadas en un primer momento por la televisión estatal CCTV.
Una mancha de 430 kilómetros cuadrados
Los últimos datos oficiales, del pasado jueves, se limitan a indicar que la mancha alcanza los 430 kilómetros cuadrados de superficie en aguas del mar Amarillo, pero se desconoce la cantidad de petróleo retirado.
"Pedimos con urgencia al Gobierno (chino) que envíe personal profesional y material seguro para trabajar en el proceso de limpieza", remarcó Greenpeace en un comunicado, en el que indica que la mayoría de las tareas de retirada de crudo las realizan pescadores sin ningún tipo de protección.
La asociación ecologista también lamentó que no se haya cerrado el acceso a las playas contaminadas y todavía se permita el baño en zonas cercanas, con el consiguiente peligro para los ciudadanos.
La agencia oficial Xinhua informó que más de un millar de barcos trabajan en la extracción del petróleo, entre ellos 40 buques especializados en la recogida de crudo, a los que se ha añadido un contingente de 2.000 soldados del Ejército de Liberación Popular.
Los equipos emplean decenas de toneladas de un aceite especial con bacterias que diluye el engrudo, además de otros agentes químicos absorbentes del petróleo, e instalaron una barrera de 15.000 metros para evitar que la mancha se extienda.
Dificultades
Los trabajadores, voluntarios y bomberos responsables de limpiar el vertido cuentan además con una complicación meteorológica: las rachas de viento y lluvia, que provocan la expansión de la mancha.
Los trabajos de limpieza se cobraron el martes la vida de un bombero, identificado como Zhang Liang, de 25 años y que se ahogó, atrapado en petróleo, cuando cayó del barco donde colaboraba.
La causa del vertido, según se conoció ayer, fue el uso inadecuado de un catalizador para acelerar la entrada del crudo en los oleoductos, que provocó la explosión que dio lugar a la marea negra.
La Administración Estatal de Seguridad Laboral y el Ministerio de Seguridad Pública llevaron a cabo las investigaciones sobre la explosión que se produjo el pasado día 16 y concluyeron que un deficiente empleo de la sustancia desulfurizadora desencadenó la tragedia medioambiental.
Este agente químico causó la primera explosión en uno de los oleoductos, de 90 centímetros de diámetro, cuyas llamas se propagaron a otra tubería que transcurre paralela a la primera.
El accidente se desencadenó justo después de que abandonase el recinto el "Cosmic Jewel", un petrolero con bandera liberiana y propiedad de una firma singapurense que acababa de descargar a través de los mencionados conductos 300.000 toneladas de crudo, la mayoría de origen venezolano.
En plena investigación
Las autoridades retienen el buque mientras continúa la investigación, que también encontró fallos en el sistema anti-incendios que impidieron el cierre de las válvulas de emergencia del oleoducto tras la explosión.
La propietaria del oleoducto y las instalaciones es Petrochina, filial de la estatal China National Petroleum Corporation (CNPC), que, según la ley local, es la responsable de mantener la seguridad del conducto.
Siete días después del vertido, el puerto de Xingang, escenario del incendio, ha reanudado parcialmente la descarga de petróleo.
Dalian es una importante ciudad costera del noreste de China, con más de seis millones de habitantes, y cuenta con el segundo mayor puerto de mercancías del gigante asiático.

sábado, 24 de julio de 2010

Reuters: El Lago de Maracaibo languidece por fugas de crudo (+Fotos)


Foto: REUTERS/Isaac Urrutia
Los pescadores de las playas de San Luis, en la ribera del Lago de Maracaibo en Venezuela, se arremolinan para abordar sus botes y poco después regresan con el resultado de su nueva faena: montones de basura ennegrecida por el petróleo que flota en las aguas.
En más de un siglo de intensa explotación, el Lago ha sufrido derrames petroleros, fugas de gas y contaminación por desperdicios y aguas negras, que obligó a los hombres de mar a trabajar temporalmente como recogedores de desechos ante la falta de peces.
El Gobierno socialista del presidente Hugo Chávez prometió sanearlo, pero recientes fugas de crudo de las miles de añejas instalaciones que integran el paisaje del Lago dificultan la pesca, labor que se practica en 20 de los 21 municipios del occidental estado Zulia.
A un mes de que se detectara el derrame no se observan, sin embargo, barreras para contener el crudo que flota en el agua.
La tardía e insuficiente atención a estas fugas hizo que el crudo se extienda, manchando desde grandes barcos petroleros, hasta las redes de unas 16.000 personas que dependen de la pesca para subsistir.
“Anoche salí y conseguí un solo pescado. Para pasar mala noche, mejor me quedo en mi casa”, dijo resignado Alexander Vargas, del caño “La O” en la Costa Oriental del Lago, una zona en donde la pesca se redujo a la recolección de cangrejos.
Mientras la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) culpa al vandalismo de las fugas y asegura que no sobrepasan 8 barriles diarios, la oposición lo llama “ecocidio”, producto de años de explotación y del inadecuado mantenimiento a los más de 20.000 kilómetros de tuberías que yacen en su lecho.
La faena de pesca suele ser ardua. Comienza en la madrugada y culmina al amanecer, pero Vargas lleva semanas viendo las redes vacías. “Es la química que hay por el petróleo”, añadió.
Venezuela es la segunda potencia petrolera de América Latina y el quinto exportador de crudo a Estados Unidos.
Fotos: Reuters/Isaac Urrutia

¿QUIEN FUE?

Manglares y orillas ennegrecidas, aves manchadas con crudo, estructuras oxidadas y peces y cangrejos muertos se ven en las aguas del Lago, de gran tradición petrolera en Venezuela, que en las costas de pescadores adoptan un color ocre y un olor putrefacto.
“Hemos sacado más de 100.000 toneladas de chatarra. Hacemos 117 reparaciones semanales de fugas”, dijo días atrás el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, quien reconoció que la situación del Lago es “crónica”.
Aunque en junio PDVSA desconoció la existencia de un derrame, hace dos semanas contrató cientos de pescadores para limpiar las costas del crudo que ha manado de varias fugas en oleoductos y estaciones de flujo.
A un mes de que se detectara el derrame no se observan, sin embargo, barreras para contener el crudo que flota en el agua.

“Las tuberías están totalmente perforadas”
, dijo Eliseo Fermín, presidente del Consejo Legislativo del Estado Zulia. “Calculamos que un 8 por ciento de la superficie del Lago tiene manchas de hidrocarburos”.
Las opositoras autoridades de la región afirman que los daños en la infraestructura se agravaron por efecto de la expropiación el año pasado de 76 firmas de servicios petroleros que hacían transporte y mantenimiento.
“Hay un problema de educación, pero el mayor pasivo proviene de la industria petrolera (…) Ha habido un recrudecimiento del deterioro del Lago”, dijo a Reuters el gobernador del Zulia, Pablo Pérez.
Una de las razones de la desmejorada situación del Lago parece recaer en la insuficiencia de recursos, tanto para limpiar las aguas como para indemnizar a los afectados.
El Gobierno ha reducido las transferencias de dinero a las regiones, particularmente las que quedaron en manos de gobernadores de la opocisión, aseguran los dirigentes.

SOLUCIONES DISTANTES

Por ahora no se plantean soluciones inmediatas para limpiar el Lago o impedir que estas fugas se hagan frecuentes, mientras cientos de personas se conforman con recibir un modesto salario por recoger desechos.
El ministro Ramírez dijo que PDVSA está “repensando” su estrategia para “producir de otra forma”, lo que implicaría cerrar pozos y concentrar parte de las actividades lacustres.
“Estamos sacando cuatro camiones llenos de desperdicios todos los días de las 15 playas de Santa Rosa de Agua que van a los vertederos. PDVSA nos paga 100 bolívares diarios (unos 23 dólares al cambio oficial de 4,30 bolívares por dólar)”, dijo Sergio Ortega, caporal de una cuadrilla de limpieza.
En lo único en que parecen coincidir la Gobernación del Zulia y PDVSA es en que se requiere reubicar los terminales de embarque fuera del Lago para reducir los pasivos ambientales.
El ministro Ramírez dijo que PDVSA está “repensando” su estrategia para “producir de otra forma”, lo que implicaría cerrar pozos y concentrar parte de las actividades lacustres.
“No es sólo el Lago. Son 11 años de abandono del estado Zulia. Parece que estar a 800 kilómetros de Caracas ha sido un pecado”, se lamentó el gobernador.

Con las manos y los pies ulcerados por la gasolina que usa para limpiar las redes
, al pescador Máximo Vega le preocupa cuantos días más transcurrirán antes de que pueda volver a navegar en las aguas de San Luis.
(Por Marianna Párraga; editado por Damián Wroclavsky)
Reuters